domingo, 11 de mayo de 2008

¡Dónde están, no se ven......!

Cuatro gotas y....... "¿Dónde estábais, Penya?"nos preguntábamos, a las 08:00h de hoy, cuatro peñistas. Y al grito de "¡dónde están, no se ven...!" nos preguntábamos, también, por la masculinidad de los ausentes. (O sea, para ser más claro: ¡que no había "güevos"!).

En fin que, quizás, si esto de la BTT es muy duro para algunos de vosotros, pues, bueno, entre Emili y un servidor os podemos recomendar, en vez de salir en BTT, algo como ver la tele, dormir hasta las tantas o un poquito de informática como puede ser Internet y recomendaros alguna "web" interesante para vosotros como http://www.nenazas.com/ o algo similar.

Y, para que quede constancia de quien salió a pedalear hoy, a pesar de las inclemencias del tiempo, de la dureza del recorrido, del agua y barro que nos encontramos y del "olor a tierra mojada", fuimos: Albert, Alberto, Andrés y Emili.

Recorrido: RENFE-Carretera Esplugues-Rambla Sant Just-Riera a Sant Feliu-Sant Feliu-Can Gelabert-Penya del Moro-Medio Mortirolo-Containers Can Pasqual-Can Castellví (casa rosa)-Mas Sauró-Les Planes-Centre Informació-Turó d'en Puig (Mortirolo 2)-Parking Tibidabo-Carretera Vallvidrera a Sant Cugat-Carretera de les Aigües-Plaça Mireia-Can Clota-RENFE.
32,7 Km-963 metros de desnivel positivo acumulado-14,9 Km/h.




En cuanto a la salida, ¿qué decir? Cuando va Albert en cabeza y, alguien -hoy me ha tocado a mí- está un poco motivado, pues, eso......¡15 Km/h de media! ¿Qué hay alguno lesionado (Andrés)? ¡Pues, "leña al mono"! ¡Pobre Andrés!, después de 10 días parado, le hacemos ir a tope (eso sí, con contínuas preguntas, por parte de todos, en cualquier instante, para saber como se encontraba; malos compañeros del todo no somos).

Tras salir de la RENFE, y subiendo por Can Clota, nos encontramos a los hermanos de Agus, Jordi y Carlos, que iban a Cerdanyola; supongo que preparando la Pedals de Foc (una ruta por la Vall d'Aran de unos 230 Km y más de 6.000 metros de desnivel positivo acumulado), ¡vaya "máquinas"! Un saludo desde aquí, si nos leéis.

Tras rodear por Sant Feliu las obras que están haciendo en nuestra añorada entrada al Parc de Collserola, cerca del Institut de Sant Just, iniciamos la subida a la Penya del Moro a buen ritmo y, tras descolgar (eso sí, ligeramente) a Emili y Andrés, ya vimos que la motivación de Albert, después de varios días sin salir, y la mía (gracias, sobretodo a que, al no hacer calor, me motivo mejor) iba a llevar con buen ritmo la salida.

En esta zona, a pesar de haber llovido sin parar desde primera hora del viernes hasta las 3 de la madrugada de hoy mismo (Emili nos comentó que a dicha hora cayó un chaparrón importante), el suelo estaba bastante bien (no estaba seco, propiamente dicho, pero la bici no se agarraba nada) y, tras enlazar con el Mortirolo, vimos que esta subida, a su vez, se encontraba perfecta (¡el agua que debe necesitar nuestra Collserola!). Y, como no sólo hay "nenazas" en nuestra Penya, tal y como subrayaba Andrés, por una vez, teníamos todo el Mortirolo para nosotros. ¡Ni un alma subiéndolo, expecto nosotros!

Subimos el Mortirolo, enlazando, como siempre últimamente, con la carretera de Vallvidrera a Molins de Rei, a buen ritmo y con Albert tirando de mí a 17-18 Km/h, ¡sobrado él, resoplando yo! ¡Y Andrés y Emili no llegaron tarde, no! Repito lo que he dicho en varias crónicas: se ha subido mucho el nivel desde que empezamos allá en el lejano 2.001 (¡Ya llevamos ocho temporadas pedaleando y que sean muchas más!).

Nos tomamos un respiro, haciendo los toboganes de la pista de Can Cuiàs, la cual, al estar en la parte más sombría, ya nos ofrecía varios charcos de agua y alguna zona de barro, lo que hacía que la "cabra" se agarrase más al terreno, aunque no se hacía duro. (Tanto Xavi como Andrés y yo mismo recordamos, a veces, aquella Trencacames en Sant Pere de Vilamajor, donde, del barro que había, ¡no podíamos meter ni el plato pequeño!). Pero, ¡que no se diga!, y aunque no hicimos ninguna trialera ni sendero alguno (quedan 7 días para el Cabrerès y queremos llegar "enteros"), sí nos atrevimos con la de Mª José (¡No, Xavi, no! ¡Hoy tampoco estaba; supongo que estaba en la cama. Por cierto, ¡como tú, bribón, que cuando te llamamos para que vinieses a almorzar con nosotros, estabas todavía en la cama! ¡Pero, hombre, si ya eran la 10 de la mañana!).

De ahí, debido a no tener un ruta preparada (claro, no vino el jefe de rutas: ¡Cuñao, rajao!), nos decidimos por hacer la subida del Centre d'Informació y el Mortirolo 2 (Turó d'en Puig). Y, ahí, aunque sin acusarlo en exceso, sí se notaba que la pista estaba blanda y nuestra bici ya se agarraba con consistencia, sobretodo en el tramo entre Casa Juana (la casa donde residió Cinto Verdaguer) y el final de la primera subida a Can Cortés.

Subida a tope, con Albert tirando de mí, y, aunque esperamos un poco, en la cadena de la subida al Turó d'en Puig, a Andrés y Emili, decidimos seguir y volver a coger un cierto ritmo, ¡a más de 18 Km/h! (No sé como responderé mañana; ya estoy esperando la "revancha" de Andrés). Emili y Andrés a poco más de un minuto. Bien por ambos, sobretodo Andrés, tras esos días parado por la lesión.

Bajamos por carretera, cogimos carretera de les Aigües (donde ya encontramos varios ciclistas que decidían salir ante el buen tiempo) y, nos hicimos la foto de rigor en el Mirador dels Xiprers, para constancia de quien salió a pedalear y quién se "rajó".
Bueno, última reflexión: A ver quién se "borra" mañana y a ver que "excusas" nos dáis los que habéis faltado hoy......
¡¡¡¡Quedan siete días........!!!!

lunes, 5 de mayo de 2008

Santa Creu d'Olorda

Ante la ausencia del jefe de rutas de la jornada -como dice Emili: "Joan, te echamos de menos, aparte de que.....¡hay que "estrenar" esa bici nueva!-, ayer ha tocado subir hasta la mismísima Creu d'Olorda, en una ruta más o menos consensuada entre todos.

Recorrido: RENFE-Carretera d'Esplugues-Mas Coscoll-Sendero del Isi (lo hemos "bautizado" así, en honor a tu caída)-Cruce pista Can Gelabert-Penya del Moro-Trialera de La Salut-Bosquecillo-La Salut-Can Marc-Pista asfaltada cementera-Pista Castellciuró-Pista Can Portell-Sta Creu d'Olorda-Turó de la Creu d'Olorda-Gran Cañón-Sta Creu d'Olorda-Sendero fácil de la central eléctrica-Containers Can Pasqual-Can Cuiàs-Turó d'en Cors-Plaça Mireia-RENFE

32,3 Km-900 metros de desnivel positivo acumulado-14,3 Km/h que realizamos Emili, Xavi, José Luis, Cuñao y yo.

Lo más destacado, lógicamente, fue la subida larga, desde Castellciuró hasta el merendero de Santa Creu, que hicimos a buen ritmo; Cuñao y yo, ligeramente por delante y el resto, compacto, detrás, para luego, empalmar con el sendero fácil, pero en constante subida hasta la carretera y luego, con un "sprint" que nos marcamos Xavi, Cuñao y yo, en los containers de Can Pasqual, que decanté en mi favor en el último momento.......¡para ser, ampliamente vapuleado en la subida y en las posteriores pistas del Turó d'en Cors por ambos, sobretodo Xavi! Y es que no se puede provocar al personal.....

Pero, para que Xavi no diga lo de siempre ("hoy no toca subir a la Creu, que ya lo hemos hecho este año y hay que esperar al 2009"), le obligamos entre todos a hacer la clásica subida (corta pero de un fuerte desnivel) desde el merendero de Santa Creu hasta la misma Creu en lo alto del Turó d'Olorda. Y allí, claro está, foto de rigor.



Cuñao, José Luis, Xavi y Emili en la Creu d'Olorda

Salida, que tenía que haber sido relajada tras la "paliza" del jueves (viernes para Ramón y Xavi en Miami Platja, ya que, también, se "cascaron" más de 50 Km.....¡al ritmo infernal del "máquina"! ¡Ya se notó el domingo, Xavi, que, al final ibas como un "tiro"!), rápida y con muy buen ritmo.

Solo un "detalle" de todos. José Luis: está bien que la salida sea de "compis", etc y que nos contemos de todo, pero.....¡deja de hablar un rato y pedalea, bribón! Que como dice el Cuñao, "eres un poco cansino". La "coña aparte", -que sabes muy bien que es eso-, el "ambientillo" que genera todo (pedaleo, conversación, coñas, bromas y otros) que no falte nunca en una salida de esta Penya.

Al final, sorpresa, agradable y desagradable. La agradable es que Andrés, que no podía salir por culpa de su caída del jueves, vino a almorzar con nosotros en Plaça Mireia (se está de maravilla, ahora que hace buen tiempo y, gracias a ello, tanto Joan como José Luis pueden quedarse a almorzar con nosotros). La desagradable es que, al parecer, nuestro compañero sufre un fuerte golpe con derrame en la rodilla izquierda que, esperemos, no sea nada y pueda estar en el Cabrerès. ¡Animo, Andrés!

La otra noticia es que ya hay más miembros de la Penya apuntados para la Volta als Turons, del próximo 1 de junio. José Luis, Cuñao y Emili se unen a Xavi y a mí, mientras que, creo, Andrés podrá venir. ¡A ver el resto si me vais a fallar!

El domingo que viene es la última salida antes del Cabrerès y haremos algo suave, evitando -en principio, porque luego ya se sabe......- trialeras y senderos para que nadie se lesiones antes de una de nuestras grandes citas anuales.




jueves, 1 de mayo de 2008

¡Ya hemos hecho el Cabrerès!

Como indica el título, sí, ya no hace falta que vayamos a hacer el Cabrerès; ¡ya lo hemos hecho aquí!. ¡Que paliza! Lo siento, compis. Creo que nos hemos pasado un poco con la ruta.

¡¡¡62,5 Km-1.720 metros de desnivel positivo acumulado-14,3 Km/h!!! son unos datos "mu bestias", que diría el Cuñao. Porque sí, "que la ruta sea tranquila, ¡eh!"; "Isi, Cuñao y Andrés, dejaos de piques y tranquilos, ¿vale?", a lo que los interpelados contestaban que "sí, hombre, yo también quiero una salida tranquila".



Pues que alguien me diga como es una salida tranquila con esta distancia y este desnivel, ¡a más de 14 Km/h! Y es que nadie perdona.

Resumo un poco la salida, con algunos detalles de la misma:
Recorrido: RENFE-Carretera Esplugues-Can Coscoll-Penya del Moro-Trialera de subida a la pista del Poni-Medio Poni Club-Sendero hacia Can Cuiàs-Containers Can Cuiàs-Can Castellví (casa rosa)-Bajada Turó de Can Balasc-Trialera a Can Bosquets-GR-96 a Vallpineda-Can Modolell-Puente del Mortirolo 3-Can Castellví-Turó de Batllivell-Bajada Bosc dels Lladres-Puig Madrona-La Salut-Les Escletxes de El Papiol-Coll de l'Amigonet-Salt d'aigua de La Rierada-Puente de Can Planas-La Rierada (parte final)-Molins de Rei-Carretera a Vallvidrera-Pista Can Tinturé-Can Barça-Cruce pista Castellciuró-Subida Sta Creu d'Olorda-Trialera subida central eléctrica-Bajada de la Sargantana-Mortirolo (Coll de les Torres)-Containers Can Cuiàs-Pista de l'Espinagosa-Carretera de les Aigües-Pista asfalto antena Sant Pere Màrtir (la guinda)-Plaça Mireia-Can Clota-RENFE.

Como véis, salida dura y larga con cuatro puertos (Penya del Moro+Poni Club, Puig Madrona, Sta Creu d'Olorda y Mortirolo+Guinda) que nos han convencido a todos, sin ninguna duda, de que estamos preparados para el Cabrerès y para lo que haga falta.

A las 07:30h hemos quedado en la RENFE: Isi, Andrés, "los Albertos", Cuñao, Emili, Jorge y Jordi (amigo de Tomás y que, yo he conocido hoy. Comento lo mismo que con Tomás: a ver si va a más tus presencias y te integras con nosotros), recogiendo, ya en la carretera d'Esplugues, a las 07:45h, a José Luis. O sea, menos Ramón, cuatro de "los cinco magníficos" del equipo A. El resto, claro, ya en la RENFE, y por si acaso, ya hacíamos algún que otro comentario "al aire" por si nos oían: "¿Iremos tranquilos, no?". Yo, por mi parte, como era el jefe de la ruta, pensaba que podría "frenarlos" con no seguirlos (tendrían que parar en los cruces, suponía....).

Nada más entrar en Can Coscoll, primer incidente: Isi, al suelo. En la zona de salida del sendero para encarar la subida a la Penya del Moro, se le fue la "cabra" y se hizo un buen golpe en la cadera derecha. Todos preocupados le preguntamos si se encontraba bien. Al contestar que sí, el comentario del algunos (aunque para sus adentros) fue claro: "¡Mierda, puede continuar!".

Pero, al menos, iría un poco "tocado" y claro, ante tal situación, una mente calenturienta empieza a pensar: "Isi, tocado -un "magnífico" eliminado-. ¿Y si me "cargo" a otro? ¡A ver si hay suerte!". Entonces, inspirado por el hecho de poder hacer una carrera tranquila, y en la zona de piedra de la parte final de la subida a la Penya del Moro, cuando íbamos todos caminando ya que alguien hizo un tapón en la misma, subo a la bici, intentando arrancar y, ¡ahora es el momento! Hago como que salgo mal y, sin querer, se me va la rueda delantera y......¡atropello a Andrés en toda regla! "¿Me lo he cargado o no?"; "¿Andrés, estás bien?". Mi compañero me dice que sí. Y, claro, vuelvo a pensar: "¡Mierda otra vez!" En fin, que por mucho que lo intentase, no nos íbamos a quedar solos los del equipo B, C.....etc. ¡Resignación!

Encaramos, tras el sendero de la Penya, la subida del medio Poni Club y, allí, ya vi que, mi predicción de una media de 12 o 12,5 Km/h podía ya olvidarla. ¡Qué fuerte está esta gente! Sin ir demasiado deprisa, con buen ritmo y buena respiración lo subimos prácticamente juntos, aunque Isi, Albert (en menor medida; lleva unos días a tope en "la feina" y no descansa lo que él quisiera) y Andrés ya mostraban el culotte a los demás.

Hicimos el sendero paralelo y, tras los containers de Can Cuiàs, nos fuimos hacia Can castellví, subiendo la trialera de Mª José (tampoco la vimos esta vez) y, tras bajar hacia Can Balasc, cogimos la trialera de Can Bosquets, una trialera muy variada con surcos, alguna raíz y mucha piedra que nos sirvió para hacer un poco de técnica de bajada y una parte de sendero y que nos conduce hacia Vallpineda y a La Rierada.

Allí, pinchazo de Jordi (según él el primero de toda su vida). Ya temía que la ruta volviese a convertirse en una nueva clase de mecánica, pero.... de algo sirvieron las del domingo pasado. Emili hizo un cambio de neumático que ni un Ferrari; eso sí, al menos, Jordi esperó a todos, recogió sus herramientas y su cámara pinchada y dió las gracias. ¿Eh, Cuñao? Aparte esta broma, por supuesto, detallazo del Cuñao en uno de sus comentarios, disculpándose de lo del domingo pasado.

Lo dicho, tras reanudar la marcha, y en uno de los surcos finales de la trialera, Andrés pierde el control y ¡casi se va barranco abajo! Suerte que cayó encima de un montón de hierba y, doble suerte, que debajo de ella no había ninguna piedra, con lo que solo se quedó en unos rasguños sin importancia. ¡Ah!, y que conste, ¡yo no le tiré, vale!

Subimos por el GR-96 atravesando los bonitos chalets y el bonito bosque de Vallpineda, una zona bien cuidada y donde se respira tranquilidad y, de ahí, bajamos, por una peligrosa pista de tierra llena de grava, en la que las bicis parecen hacer patinaje sobre hielo en cada frenada, para llegar a Can Modolell y al puente del inicio de la subida del Mortirolo 3 (Pista de Can Furriola) y al Restaurante de Can Castellví.

Ya llevábamos 20 Km pero, con el respiro de la bajada de Can Balasc, estábamos todos bastante enteros. En principio, la idea era llegar sobre las 12:00h, pero el pinchazo y el par de caídas, junto a alguna espera en los cruces a los rezagados (digo rezagados, pero la espera ¡no era más de un minuto!), me hacía calcular una media hora más.

Ibamos bien de agua y alimentos y nadie necesitó repostar en Can castellví, así que empezamos la subida de 1,5 Km al Coll de Batllivell, una subida rápida y que, tanto Isi como yo decidimos hacer a buen ritmo. Isi, porque siempre sube así y yo, porque quería ver como estaban mis cuádriceps, después de un buen "tute" entre lunes y martes (o sea, saber si estaba recuperado). La conclusión era que....¡ya podía estar recuperado que con los "magníficos" no iba a poder! Así que decidí, para el resto de la ruta, ir más tranquilo y rezar para que estos "monstruos" no acelerasen más, pero.....

Tras el Batllivell y un pequeño tramo de subida hacia el Coll d'en Faura, hicimos lo más divertido de la salida y, a su vez, lo más relajante: la bajada del Bosc dels Lladres hacia Rubí. Emili, que iba detrás mío, coincidía conmigo, ya que es una bajada "limpia" (o sea, sin piedras, surcos, etc) y, sobretodo, salvo una curva a derechas, todo en línea recta. A mí, particularmente, cada vez que voy en verano a esa zona, me encanta hacerla ya que coges buena velocidad y el aire fresco te relaja y te recupera para poder encarar la subida al Puig Madrona.

Y, tras pasar cerca de Can Montmany -que tiene una trialera-sendero, que se inicia justo enfrente de la cadena de la pista al Puig Madrona muy técnica y, sobretodo en invierno, con agua (ya la haremos algún día)-, iniciamos la subida por la parte norte hasta la cadena del Puig Madrona; rampa de más del 18% que casi todos hicimos con plato pequeño, ¡menos Isi, que además nos jaleaba a los demás para seguir su ejemplo! No hay que decir que no le hicimos ni caso.....Había que reservar fuerzas; todavía no llevábamos ni 30 Km.

Nos reagrupamos en la cadena del ascenso al Puig Madrona. Una subida de 1,2 Km con rampas del 15% y la del final de más del 17% que, en principio, no se puede comparar ni a la del Poni Club ni a las "míticas" de la Sargantana o las escaleras de Sta. Creu, pero que, debido a ello, es casi peor, porque si estás un poco en forma, como nosotros, te "obligas" a llevar un cierto ritmo y, en una salida larga, lo puedes pagar. Yo, al menos, empecé a subir junto a Isi (¡otro craso error de los míos, mientras Albert era más cauto y nos seguía a unos 15-20 metros!) y, por cabezota, hice la rampa final con el plato mediano, tal y como Isi nos animaba. ¡No pienso hacerte más caso, compañero! Al menos, al ir delante, luego puedes recuperar algo gracias a la espera.

Por supuesto, al llegar todos arriba, sobre todo Emili, Jorge, José Luis, Cuñao y Jordi, que no habían estado nunca, alucinaron con la vista fantástica que hay desde la cota, con Castellbisbal enfrente y Martorell y Montserrat al fondo. Hasta los "seateros" descubrieron desde allí su lugar de trabajo. ¡Que vista de pájaro la del Cuñao, además de la de lince depredador cuando se pica y nos machaca (de momento, ¡ya veremos luego, "pájaro"!) subiendo sin piedad.

Además, y tras beber y relajarnos un poco, claro está, hicimos foto de recuerdo para los que no habían estado nunca, mientras Albert y yo comentábamos los senderos y trialeras que hay alrededor de esa zona y que es una pena que, por estar tan lejos, no podamos hacer algún domingo. Bueno....¡alguno de podrá hacer!



Reanudamos la marcha por el largo descenso que pasa por La Salut de El Papiol, y llegamos a la Font de les Escletxes, donde, por cierto, estaban calentando los participantes de la Cursa de Muntanya de El Papiol, y, tras rellenar bidones (justo en el Km 30 de la ruta), empecé a rezar para que no me "colgasen de el palo mayor", porque empezarba lo más duro de la ruta.
Subimos hasta el Coll de l'Amigonet (una subida suave que iban a realizar los participantes de la Cursa que he mencionado) y, tras atravesar la Rierada, cerca del Salt d'Aigua, pasamos el puente de Can Planas para dirigirnos a la parte final de la Rierada, con idea de mojar al Cuñao y alguno más, tal y como hicimos en la salida anterior, pero la decepción fue enorme. No había ni una cuarta parte de el agua que nos habíamos encontrado en aquella salida. Un charquito y poco más; así que las bicis salieron de allí totalmente secas.
Llegamos a Molins e iniciamos la subida por la carretera a Vallvidrera, para, en el Km 0 de la misma, entrar en la pista que nos lleva a Can Tinturé y, después, a Sta. Creu d'Olorda y, claro está, si sales de cota 15 a cota 450, se puede pensar perfectamente, el desnivel que nos íbamos a encontrar en tan poco kilometraje. ¡Tremendo!
En principio, Albert y yo (yo por conocimiento de la pista y Albert fiándose de mí) empezamos detrás del grupo. Los compañeros restantes, delante y al ritmo de Isi. ¡Buf, no sé que va a pasar!, pero el caso es que mientras se iba empinando la pista, ya todos decidimos no seguir al jefe de filas del día. Tanto Cuñao como José Luis, Jorge, Jordi y Emili, decidieron levantar un poco el pie. Había que reservarse.
Al llegar a Can Tinturé, cogimos el desvío de Can Barça para llegar al cruce con la pista de Castellciuró a Sta. Creu y, definitivamente, las tres rampas duras que nos encontramos, nos hicieron "romper las hostilidades" y, cada uno, prefirió poner su ritmo para llegar arriba lo más cómodo posible. Y, claro, por delante, el equipo A, pero ¡sin el Cuñao! No sé si se reservaba o, como decía Andrés, "tenía el efecto rebote de la carnitina". ¡Que mal pensao! Yo iba detrás de ellos a unos 50 metros y el resto, de uno en uno, fueron llegando hasta el merendero. Pero Jordi, finalmente, y, por falta de experiencia seguramente (no comió durante la salida y eso se acaba pagando), "petó" llegando casi 10 minutos más tarde.
Debido a todos los retrasos (pinchazos, caídas, reagrupamientos, "petada" de Jordi), Isi y José Luis, junto con Jordi, decidieron ya dar por finalizada la salida. Tampoco estuvo nada mal para ellos (aunque desconozco cuántos Km totalizaron; ya me comentarán).
Los demás.....¡aún quedaba! Tras el sendero, en subida, de la central eléctrica de Sta. Creu, con su famosa rampa del 20%, nada más empezar el mismo, y que solo subimos Albert y yo (igual alguno más podría haberlo hecho pero Andrés puso el pie en el mismo y "barró" el camino a los demás. ¡Ay, esa rígida!), bajamos por la Sargantana y.....llamada de su mujer a Albert. Se para. Le decimos que le esperamos en la Torre del Bisbe. Pero, cuando bajan (yo iba el último del grupo, detrás del Cuñao), Emili y Jorge (¡bribones!) se dicen: "¡Venga, a tope, que dejamos "tirado" al Albert! Se largan; cuando llego a la Torre decido esperar a Albert. "Mira que compañeros tenemos, Albert. Se han largado para "ganarnos" en el Mortirolo". ¡Después de casi 50 Km todavía tenían ganas de guerra!
Por supuesto, Albert, que no piensa ceder su estatus, me llevó a más de 12 Km/h por el Mortirolo para intentar cazarlos. Tras unos 800 metros de la subida de 2 Km que hay desde la ermita de Santa Margarida (donde empieza realmente la subida final desde un tramo de cemento) hasta el Coll de les Torres (la meseta que hay al lado de la carretera), decido ir a mi ritmo, que fue de ¡más de 10 Km/h! (repito que ya llevábamos casi 50 Km, a casi 14 Km/h de media), y veo, impotente e impertérrito, como Albert se marcha y, finalmente, ¡casi los atrapa a todos! Y eso que empezó con tres minutos de diferencia.
Cuando llegué arriba, ya llevaban todos un rato hablando (¡ya os esperaré yo otro día, bribones! ¡¡Venganza, Albert!!).
Bajamos por la carretera hasta los containers de Can Cuiàs y, tras pasar por la pista de l'Espinagosa, en la que Andrés nos volvió a obsequiar con otra "exhibición" de potencia que nos obligó a todos a poner, casi, el plato grande (Acabo de hablar con él, y, al parecer, de la caída en la trialera de Can Bosquets, tiene un golpe importante en la rodilla y deberá descansar unos días. ¡Mejórate, compañero, no te pierdas el Cabrerès!). Llevábamos ya 52 Km y, todavía, faltaba subir la "guinda".
Y, finalmente, el remate. Yo, la verdad, yendo por la carretera de les Aigües, detrás del grupo que iba a más de 25 Km/h (nada del otro mundo, pero yo ya no estaba para alardes con el plato grande), todavía no sé, ni me acuerdo, de como pude tener algo de fuerza para ir delante en la subida a la "guinda" (bautizo de Emili a la subida por asfalto a la antena del Turó de Sant Pere Màrtir), pero, tras bajar y llegar a la Plaça Mireia, a Emili y un servidor nos dio un "ataque de locura ciclista" y, tras decirnos mutuamente que, todavía nos haríamos 20 Km más (¡qué ilusos!), nos queríamos proponer ir hasta la Ermita de Sant Ramón.
Luego, claro está, miramos el reloj (y yo también a mis piernas, que me contestaron que si estaba loco), y pensamos que a las 12:30, después de casi 5 horas en la "cabra" (aunque realmente, fueron 4h 24' de pedaleo real), era mejor volver a casa.
Y, así, con una tremenda alegría, por haber hecho un Cabrerès 17 días antes del oficial, nos despedimos. Solo tres palabras: ¡Con dos cojones! (Por cierto, que las noticias de este "blog" son de toda la Penya y las cosas que hacen en BTT y, por ello, sé que hoy, lunes, Xavi ha salido y se ha entrenado con.....¡Ramón! en Miami Platja. ¡Eso sí es tener dos cojones! ¡Que te haya sido leve!)