Y es que con los "calores", salir a otra hora que no sea las 7 u 8 de la noche.... Por ello, decidí estrenar mis salidas nocturnas. Así, de paso, entreno la vista para la nocturna. ¡Y tanto que la preparé! Es que se me ocurrió ponerme las gafas normales de sol para las salidas diurnas y....¡a las 9 se me hizo de noche y eso que no era de noche!
Bueno, la verdad miento un poco. El jueves ya hice un pequeño amago de salida nocturna, pero el encontrarme con Albert y César en los containers de Can Cuiàs, cuando solo llevaba una hora y cuarto de pedaleo, dió al traste con la salida. Y es que mis dos buenos amigos (uno ciclista y otro gran atleta, con varias maratones en su haber) ya estaban de regreso a casa, tras haberse "marcado" un Mortirolo, y decidí acompañarles ya que había muchas cosas que contarnos. ¡Un abrazo a los dos, desde aquí!
Como decía, dicho jueves salí e hice una salida corta de 21 km, en poco menos de hora y media. Pero, ¿que no sale nadie más? ¡Cuñao y Agus, que os he "pillao" bajando Can Buxeres! Eso sí, poco pudieron hacer, ya que, a la suma de un pinchazo de Cuñao, nada más salir, se unió el hecho de que empezó a chispear, y prefirieron darse la vuelta. ¡Pero os vino bien, bribones, ya que sé que, luego, os pusísteis "morados" de cerveza! Yo, por mi parte, a pesar de que iba chispeando, decido seguir y que sea lo que Dios quiera. Ya en Can Clota, me encuentro con Carlos Prieto y su mujer, que regresaban escapando de la lluvia (Carlos me comentaba que venían de Sant Medir y estaba cayendo "la del pulpo") e intentan "echarme abajo (de buen rollo, claro)" la salida. Ante ello, lógicamente, decido quedarme en la Vall de Sant Just y no ir hacia Can Borrell, que era mi idea. Por suerte, dejó de llover e hice una salida corta que me vino fenomenal y más tras saludar a varios amigos.
Ayer, fue diferente. Sé que Jordi y Toni salieron, aunque no sé datos ni ruta. Aparte Xavi y Emili, que sabía que no salían, no sé nada de los demás. ¿Vendréis a la nocturna? ¡Estoy intrigado! Yo, por mi parte, tuve que salir por la noche, ya que el sábado tuve boda y....¡como siempre, acabó muy tarde! Mi recorrido, que inicié a las 19:30h, fue: RENFE-Can Buxeres-Les Planes-Carretera Esplugues-Institut Sant Just-Can Carbonell-Can Fatjó-Containers Can Cuiàs-Coll de les Torres-Containers Can Pasqual-Turó de Can Pasqual-Can Castellví (casa rosa)-Font de Can Castellví-Can Llevallol-Containers Can Cuiàs-Pista de L'Espinagosa-Vallvidrera-Tibidabo-Escola Judicial-Trialera de las raíces-Carretera de les Aigües-Plaça Mireia-Can Clota-RENFE. En total 36,4 km a 16,8 km/h y 1.004 metros de desnivel positivo acumulado.

Poco novedosa la ruta, salvo el hecho de empalmar la subida de Can Fatjó con la subida hasta el mismo Turó de Can Pasqual. Tenemos que probarla algún día a fuerte ritmo. Es de las que dejan huella......¡en los cuádriceps y gemelos!...¡y en la moral de más de uno! Menos mal que, al menos, la fuerte humedad que había a las 19:30h, desapareció media hora después y el resto de salida fue con temperatura fresca. ¡Fenomenal!
La bajada desde el Turó de Can Pasqual fue accidentada ya que, evitando un "bttero" que iba sin luces y vestido rigurosamente de negro (¡manda huevos, de noche!), me salí de la pista y tuve un pequeño revolcón sin importancia y, tras ello, decidí relajarme un poco y, siguiendo con el esclarecimiento de los sitios por donde pasamos y para "culturilla" de la Penya, visito la Font de Can Castellví, ya remozada del todo.
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¡Más "culturilla"! Nuevo letrero en la Font de Can Castellví, en la foto de arriba. Abajo, Alberto de la Font de Can Castellví
De ahí, bajando los "okupas" al revés, temo encontrarme las obras de la nueva residencia canina y....¡no encuentro rastro alguno de ellas! Me voy a Vallvidrera y subo por carretera hasta el Tibidabo, lleno a rebosar de coches y, para terminar la "relajación", tomo carretera de les Aigües, pensando que, al ser más de las nueve de la noche, no me encontraré a nadie. ¡Craso error! Yo creo que a esa hora, al menos en verano, va a pasear, hacer "footing" o ir en bici, media Barcelona. ¡Qué horror! No pude ponerme a 30 km/h ni un solo momento. Llegada a Plaça Mireia, repleta de gente cenando en el merendero y bajada hasta casa. Me encuentro a Cuñao en la Rambla y charlamos un poco. Espero que el médico te lo haya puesto bien, campeón, y puedas seguir con la bici.
A los demás, espero veros en la nocturna. Recuerdo que se sale a las 21:00h desde RENFE, recogiendo al resto por el camino y que la cena será a las 22:30h. ¡Nocturnaaaaaaaa!