lunes, 28 de abril de 2008

Curso práctico de mecánica

El "post" de hoy va de mecánica de la BTT. Pero, espera, espera, ¿que no se salió en bici el domingo? No te irás a "enrollar" con una clase de mecánica en un "blog", ¿no?

Bueno, la verdad es que no quiero "enrollarme" con ese tema, aunque, así aprendemos un poco; sobretodo los que llevamos cámaras de recambio pinchadas.....

¡Vale, también salimos en bici! ¡Y voy a contarlo, aunque, BTT, hubo poca!

A las 8:00h, como siempre, quedamos en la RENFE y, a medida que llega el buen tiempo, grupo más numeroso: Isi (como jefe de rutas), Xavi, Agus, Alberto, Tomás, Jorge, Emili, Andrés y Jose, a los que, ya en Esplugues, se unirían José Luis, Ramón y Manel. ¡12 miembros de la Penya! De hecho, solo faltaban Albert (ya en plena temporada de camping, ¡que lo disfrutes! Aunque nosotros, también disfrutamos que no estés ya que podemos respirar un poco -sólo un poco; quedan algunos "máquinas" en el grupo todavía-) y Joan.

Recorrido: RENFE-Carretera de Esplugues-Rambla Sant Just-Can Gelabert-Trialera de subida a la Salut-Inicio Mortirolo-Desvío subida Can Messeguer-Rampa 25% cerca sendero Penya del Moro-Medio Mortirolo-Containers Can Pasqual-Turó de Can Pasqual-Trialera del Turó de Llevallol-Containers Can Cuiàs-Turó d'en Cors-Plaça Mireia-Can Clota-RENFE

Aproximadamente, ya que tuve que parar el GPS varias veces por las averías que hubo, fueron 24-25 Km-600 metros de desnivel positivo acumulado.

Lo más significativo de la ruta fue que Isi nos "torturó", nada más salir de la trialera de subida de La Salut (no confundir con el sendero del bosquecillo que, habitualmente, hacemos) y, supongo, con la idea de hacer un buen "calentamiento" (¡vaya calentamiento; yo, tras ello, fui "caliente" el resto de la salida), con la tremenda subida que hay nada más empezar la pista del Mortirolo (que abandonamos a la izquierda) y que pasa cerca de las propiedades de Can Messeguer. Una subida corta y explosiva de sólo 1,5 Km, que termina, en sus 70 metros finales, con una rampa del 25% en donde la musculatura sufre y el corazón se dispara hacia las 180 0 más pulsaciones y que, en muchas ocasiones, se nos atraganta. Y si no nos creéis, mirad la foto: ¡todos a pie en los últimos 20 metros!



Menos mal que (hablo por mí), al terminar la subida y gracias a los que se quedaban un poco rezagados (¡mil gracias, compañeros!), pude recuperarme un poco (los demás no sé), antes de seguir, sino dar media vuelta e ir a almorzar ya, no habría sido mala idea.

De ahí al Mortirolo y, sin parar en la "placeta" del final de la subida por pista, a los containers de Can Pasqual, sito cerca del Km 8 de la carretera de Molins. Aproximadamente, unos 2,5 Km de subida constante a un 11,2% la parte de tierra (1,2 Km) y a un 7,6% la parte de carretera, donde, como siempre, se hace una selección.

Y, como dije en la crónica anterior, lo que faltaba: que en la Penya se formasen equipos A, B, C.... y no sé cuántos más. Por ahora, sólo hablaré del A, porque fue empezar el Mortirolo y fue visto y no visto. Las preguntas entre los que nos quedamos para subirlo, inicialmente, a ritmo eran: "¿Dónde están, si acabamos de empezar? "¿Alguien ha visto a Ramón, Isi, Andrés y el Cuñao?". Las respuestas eran del tipo "ya están almorzando" y otras, aparte de acordarnos de ellos y de sus familiares. ¡Ah, con ello ya he descubierto quién forma el equipo A (junto al ausente Albert)!

Ramón "el máquina", de jefe de filas (¡Que tío. Además, antes de empezar con nosotros, ¡ya llevaba una hora pedaleando y el sábado se había hecho la Sargantana! Lo dicho, un "máquina"). Isi, con su impetérrita posición sobre la bici, que, solo de ver lo acoplado que va, te entra una "depre" si intentas seguirlo. Andrés, que sobre su rígida parece que vuela y...........¡el Cuñao! Nos tienes pasmados. Tanto que un día de estos te enviamos un "vampiro" de la UCI para que nos informe bien: análisis de sangre, de orina, que miren bien en tu botiquín, que interroguen a tu familia y, si hace falta, también, un análisis de semen. ¡Hasta que no pase un mes no me creo nada de lo tuyo, bribón! Como siempre, y bromas aparte, ¡estás tremendo! Y solo un dato, comentado por Andrés, y es el cambio de ritmo final del Cuñao que le dejó tirado "como una colilla" ya llegando a los containers. Con Albert, que ni estando en baja forma, deja de estar arriba..., lo dicho, el equipo A o los cinco magníficos, lo que queráis.

El resto, bueno, bien, gracias, aunque hay que decir que estamos fuertes; el ritmo medio es bueno y, claro está, la ruta siempre lo "agradece" ya que, podemos hacer más cosas (alguna trialera más, o un rato más largo de pista, etc.)

Tras reunirnos todos en los containers y recuperada la respiración y el ritmo cardíaco de todos, subida al Turó de Can Pasqual para bajar la trialera del Turó de Llevallol y, aprovechando que me escapé un poco, hice un vídeo al inicio de la parte más difícil. ¡Hala, a mirarlo y a corregir "técnica" de bajada! (Agus, por su parte, y tras unos días sin venir, acusando el ritmo, prefirió ir directamente a los containers de Can Cuiàs).



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Y, tras bajar la trialera, llegamos a la pista que une los containers de Can Cuiàs con el pantano de Vallvidrera, por un lado, y Can Castellví y el Turó de Can Balasc, por otro. Tras ello, decidimos acabar la ruta y empezar la clase práctica de mecánica.

¿Cómo? ¿Salir el domingo para hacer una clase de mecánica? ¿Es que no había más ganas de pedalear? No, por lo que se ve, no había ganas, no. Y, menuda clase, lo que aprendí.

La verdad es que no había visto en la Penya tantas averías juntas en una solo salida. En primer lugar, y en la misma pista que comentaba antes, Xavi revienta un "tubeless". Yo no lo oí, pero sonó como si hubiese sido un disparo. Menos mal, por el compañero, que la velocidad no era elevada y no cayó al suelo.

Venga, primera clase: Como se repara una cubierta "tubeless". Pues, la mejor solución es poner una cámara para poder llegar a casa y, posteriormente, se pone más líquido sellante o, se cambia la cubierta. Pero, hay un pequeño problema, la válvula de la cámara debe ser fina y todos tienen cámara de válvula grande. ¡No! Por suerte, yo, que también llevo "tubeless", llevo una. ¡Que suerte! Xavi no llevaba ninguna ya que, en la rueda que había reventado ya llevaba una cámara, para protegerse tras múltiples pinchazos en la cubierta (yo, en mi bici, en la rueda delantera, debo llevar unos diez, aunque el líquido sellante los tiene cerrados; una maravilla).

Le entrego mi cámara todo contento. Está bien ayudar a un "compi". Empezamos a inflar la cámara para prepararla........¡y no se hincha! Pierde por algún sitio. Segunda clase: Como se repara una cámara pinchada. Pues, con parches y pegamento. Tras arreglarlo, volvemos a inflar......¡sigue perdiendo! El comentario era generalizado mientras yo me defendía diciendo que, tal y como la había sacado de su cajita, la había puesto en la bolsa de repuestos. "¡Pero, no la pongas junto a las herramientas, hombre!" Otra clase de mecánica, la tercera, la cámara debe ir envuelta y protegida. ¡Gracias, compañeros, no lo olvidaré! ¡Parcheamos hasta tres veces la cámara! Igual se ve bien en la foto que resume la primera, segunda y tercera clase de mecánica.





Una vez reparados, y con la clase bien aprendida, seguimos la ruta, pero Xavi, finalmente, seguía perdiendo presión y, "¿Ahora que hacemos?". Lección cuarta: si pierdes aire por el lateral de la cubierta en la unión de la misma con la llanta: ¡un trozo de cámara que coja la llanta con la cubierta y listo!

Seguimos todos juntos por la carretera, acompañando a Xavi, que, al tener que reparar de la manera descrita en la lección cuarta, tenía que seguir sin freno trasero (no le hace falta, casi no lo usa en los descensos, porque cuando él ya ha terminado de bajar, nosotros todavía no hemos empezado). ¿Acompañando al compañero con problemas? Para qué, ¡si es el Xavi, que "espabile"! Nada más empezar la subida al Turó d'en Cors por asfalto, Isi, que al parecer no se había enfriado con el parón, nos obliga a todos a ir a "toda leche" y en fila de a uno. ¡Aquí no se perdona una subida!

Una vez llegado al Turó, cogemos la pista hacia la Plaça Mireia (habíamos pensado hacer la "guinda" -subida por asfalto desde la carretera de les Aigües a la antena de Sant Pere Màrtir y así bautizada por Emili- pero optamos por no hacerla e ir directamente a almorzar) y, en uno de sus cambios de ritmo bestiales que nos está metiendo últimamente, va el Cuñao y.....¡rotura de cadena! ¡Está tan fuerte el tío que casi rompe la bici y todo!



Pero, bueno, como estábamos en ello, pues....¡quinta lección de mecánica!: Como se repara una cadena de bici. Pues, nada, se usa un tronchacadenas, se quita un eslabón y se vuelve a unir. Luego, posteriormente, hay que cambiar de cadena y, si es necesario, se ponen platos nuevos (¡Cuanto sé ahora de todo esto!). El Cuñao, que piensa que está en un Ferrari, nada más arreglada la bici......¡se sube a ella y se larga dejándonos a los demás con el material en la mano! ¡Eso es una entrada en "boxes" y lo demás son tonterías! ¡Ni las gracias dió el "tío"!

Tras ello, una salida en BTT corta y cinco lecciones de mecánica, nos fuimos a almorzar. Y. al llegar, a Plaça Mireia, nos acercamos a las mesas ya con hambre, y......¡Jorge pincha! Sexta clase de mecánica (más bien es solo un "plus". Eso ya sé hacerlo): Cómo se cambia una cámara pinchada. Fácil, se cogen los desmontables, se saca la cámara pinchada y se introduce una nueva.


¡Vaya día! Creo que, con esta salida, hemos cubierto un cupo. Espero. Aunque, no fuimos los únicos con problemas. También pinchan los demás (como podéis ver en la foto de abajo) y es un alivio.










sábado, 26 de abril de 2008

¡Aquí nadie descansa!

¿A quién he "pillado" hoy"? Esto parece el juego del gato y del ratón: Hoy me he cruzado con Andrés en Can Boixeres, que bajaba a las 16:30h, cuando yo empezaba la ruta; venía del Tibidabo y, al despedirlo, pasada la glorieta para ir a Can Clota, me encuentro con Jorge (otro "pillado" a la saca -¿os acordáis de esto de "la saca"?-) que venía de una ruta más variada por Can Fatjó y por el sendero que hicimos el domingo pasado, cerca de Sant Pere Màrtir.

En cuanto a mí, tras haber salido a correr por la mañana 10 Km, me decidí, tras comer bien y descansar un poco, "doblar" con la BTT, para ver que tal. Era la primera vez que doblaba tras la operación de 2.005 y, a pesar de haber ido todo bien, no creo que repita: estoy "baldado". Aún así, me divertí ya que hice una mezcla de pista con casi todos los senderos de la zona de la Vall de Sant Just.

Recorrido: RENFE-Can Boixeres-Carretera Esplugues-Sendero de Can Coscoll- Penya del Moro-Sendero de subida desde Penya hasta pista del Poni Club-Medio Poni Club-Sendero paralelo a la carretera a los containers de Can Cuiàs-Subida a Can Castellví (casa rosa)-Pista a Can Pasqual-Turó de Can Pasqual-Trialera Can Llevallol-Containers Can Cuiàs-Turó d'en Cors por carretera-Trialera Turó d'en Cors-Sendero a Sant Pere-Sendero de las Palmeras-Subida Can Fatjó-Sendero de la "bañera"-Pista de tenis de Sant Gervasi-Subida por asfalto a la carretera-Carretera de Molins hasta la "plaza" del Mortirolo-Bajada por Poni Club-Sendero de los jabalíes a la Penya del Moro-Trialera de las Hormigas-Bajada Poni Club-Sendero del Poni Club hasta la pista de Can Carbonell-Sendero de Can Cortés-Calles medievales Esplugues-RENFE

Una ruta con mucho sendero que, además de quitarme presión y ganar habilidad, me quitó, también,.....¡una pastilla del freno de atrás! En uno de los giros complicados del sendero de Sant Pere, me caí (yo bien, pero la bici se dío contra un árbol) y debió caerse la pastilla interior del freno de atrás. No me quedó más remedio que apretar fuerte la única que me quedaba para, medio frenado, terminar la ruta; aún así, saldré el domingo ya que se ha solucionado en Bike World (¡gracias, mecánicos!).

Fueron 36,6 Km-12,2 Km/h-1.157 metros de desnivel positivo acumulado y 3 horas justas de pedaleo. Una salida para hacer fondo y destreza en la bici. Os la recomiendo.

Por cierto, ¡también hice la trialera de Mª José! Trialera cortita pero bautizada así por nuestro compañero Xavi ya que, cada vez que la hacemos en grupo, nos encontramos una chica que se llama así y que, da la impresión, de que nos espera cada domingo cuando pasamos por allí. No lo entiendo; yo cada vez que paso a solas nunca está. Y para que veáis que es cierto que pasé por allí...........

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Bueno, a ver que nos ha preparado Isi para el domingo. Un paseo no creo que sea y, de hecho, cuando me crucé con Andrés, antes de empezar la ruta, ya me comentó que "habría tela". O sea que, menos mal que hice la ruta tranquilo; a ver si puedo el domingo ir con el grupo "C" de la Penya. Pero, otro día explicaré lo de los grupos.......

miércoles, 23 de abril de 2008

Ramón, ¡te hemos pillado!

El título lo dice todo: Ramón, ¿no decías que no podías entrenar entre semana? Pues sí, le hemos pillado; yo concretamente. El caso es que me lo he encontrado en la subida del tenis, cuando él salía del sendero de la "bañera". Ahí estaba él, calentando, con más de 20 Km en sus piernas, dirigiéndose en busca del resto de la Penya que habíamos quedado para la salida de los miércoles. ¡No me extraña la forma que tienes, bribón!

Y claro, yo, que llevaba unos 10 Km calentando a mi ritmo (había salido sobre las 13:00h), tuve que "tragarme" otros 8 Km con él, a su ritmo de "calentamiento": sobre todo la subida desde los containers de Can Cuiàs hasta los containers de Can Pasqual, que él, efectivamente, hacía de calentamiento y yo con la lengua fuera. ¡Tremendo!

El caso es que, una vez pasado Can Castellví (la casa rosa), y para obligarle a bajar el ritmo y no fuese el "calentamiento" para que tuviese que regresar a casa antes de tiempo, nos metimos por el sendero de los "okupas" que no pedaleaba desde hace tiempo y observamos la magnífica casa incrustada en un árbol que han hecho los habitantes de Can Pasqual y, claro, tanto Ramón como yo, hicimos la foto de rigor.


¡Ramón y su nueva casa de campo!

Bajamos el Mortirolo hasta el poste y de ahí, por la bajada de la Penya del Moro, hasta el punto de reunión de Mas Lluhí, en Sant Feliu, para encontrarnos con Xavi y Andrés. Yo ya llevaba 18,3 Km (de ellos 8 Km con Ramón en un fuerte calentamiento a más de 13 Km/h) y ya pensaba en como iba a acabar hoy: mal, hecho polvo, destrozado......

Tras saludar a Xavi y llegar, después, Andrés (comentario del "compi": "Hoy toca sufrir") iniciamos la ruta. Los datos de la misma fueron:
Recorrido: Mas Lluhí-Mortirolo largo-Sendero a las escaleras de Santa Creu d'Olorda-Media subida de las escaleras de Sta. Creu-Merendero Sta. Creu d'Olorda-Sendero central eléctrica-Containers Can Pasqual-Mas Guimbau-Can Castellví-Can Llevallol-Containers Can Cuiàs-Pista de l'Espinagosa-Turó d'en Cors-Matamachos de la antena de Sant Pere-Carretera de les Aigües-Plaça Mireia-Puente Esplugues. 19,02 Km-1h 17' 30"-14,7 Km/h-571 metros de desnivel positivo acumulado (hay que sumar 2 Km desde el Instituto + 1 Km desde Mas Lluhí -se me olvidó poner en marcha el GPS- + 3 Km hasta la RENFE en el caso de Xavi y/o Andrés; 25 Km de ruta para Ramón y, en mi caso, sumar 1 Km hasta mi trabajo más 18,3 Km hasta empezar todo el grupo junto. En resumen, Andrés: 23 Km; Xavi: 24 Km; Ramón: 44 Km y yo: 37,5 Km)




Como véis, la salida conjunta, corta, pero engañosa, ya que el desnivel fue importante y la media, sencillamente, tremenda. Me parece que he ido "a toda leche" desde que empezamos. Nos lo hemos pasado en grande en los dos senderos que hemos hecho y los "piques" y "sprints" con Ramón de objetivo han sido tremendos, subiendo, por ejemplo, la carretera desde Santa Creu a Can Pasqual a más de 24 Km/h en el sprint final; o el arranque que hemos tenido Andrés y yo en la pista de l'Espinagosa al Turó d'en Cors, con un sprint tremendo entre Ramón, Andrés y yo, donde nos hemos dejado "el resto".

Para rematar sólo se me ha ocurrido "putear" al personal con la subida a la antena de Sant Pere Màrtir por la pista del matamachos y, aquí, hay que decir lo que toca: ¡Xavi ha puesto el pie en el suelo! Ya sabéis los "penyistas" que toca decir el domingo. En su favor, por otra parte, hay que decir que ha estado tremendo. Parece que, como dice Andrés, toca estar arriba a uno diferente de la Penya por cada salida y hoy, tanto en las escaleras como en los "sprints" cortos que hemos hecho, no he podido ni seguirle. Andrés, también en forma y Ramón.......¡claro, con todo lo que te entrenas en secreto, ya podrás!
Bueno, el comentario final -de buen rollo- es, por parte de los que hemos venido hoy: ¿dónde estáis los demás "penyistas" del miércoles? Sí, sí: Isi, Emili, Manel y alguno más que podría venir y se esconde: ¿No estaréis, también, entrenando en secreto?
Voy a descansar (no sé si un par o tres de días, ¡el tute de hoy hay que recuperarlo!) y a ver que nos prepara Isi el domingo.






lunes, 21 de abril de 2008

¡Sin respiro!

Sin duda, el título lo dice todo. Una salida sin respiro, con tres subidas a tope y, para postre, un par de senderos (con algún tramo de subida, también) que no nos dejaban relajarnos; y, además, ¡a qué velocidad!. 30 Km, con casi 900 metros de desnivel positivo acumulado (datos aproximados ya que en una parada se me olvidó poner el GPS en marcha; a ver si Andrés tiene algún dato más y lo "colgamos" aquí), ¡en menos de dos horas, con senderos incluidos! O sea que la media fue............¡tremenda, para qué hablar de números!

Al fallar Emili, jefe de rutas del día, tuve que improvisar la salida del día. Lo que tiene ventajas e inconvenientes. El inconveniente principal es el de siempre: haga lo que haga, estos "bribones" me van a criticar. Y para muestra un botón -anécdota, por cierto, que, al olvidárseme explicar en la crónica de la Rierada, la muestro ahora-: el famoso día del "agua", y tras no encontrar ningún motivo de crítica a la ruta para meterse conmigo.....¡me criticaron no preveer que nos encontrásemos con dos caminatas en nuestro camino! Al menos, he de decir que, en general, la Penya es bastante justa: ¡se meten con todos los jefes de ruta, se haga lo que se haga!

Pero, bueno, la ventaja: puedes elegir lo que quieras y, en mi caso, siempre me gusta variar un poco (o sea, no solo pista, no solo senderos), aunque, casi siempre, descarto trialeras extremas. ¿Y qué podía elegir, además sobre la marcha, ya que no tenía nada preparado? Pues bien, también es un inconveniente ya que, aún estando cansado de mi entrenamiento del viernes, tampoco era plan de "rodar" en el Llobregat, o sea que, venga, "som-hi", a sufrir.

Y digo a sufrir, porque salvo Isi, estaban todas las "fieras" con Ramón "el máquina" (¡menos mal que tiene dolor de espalda!, sino ir un rato a rueda de él sería un infierno) y Albert al mando; pero, la sorpresa, vendría después.

Los "penyistes" asistentes fueron: Albert, Alberto, Cuñao, Joan, José Luis, Xavi, Ramón, Andrés, Manel y, esperemos, si sigue así, un nuevo miembro más, Tomás. Y la ruta fue: RENFE-Carretera de Esplugues-Rambla de Sant Just-Pista/sendero de Can Coscoll-Penya del Moro-Sendero Penya del Moro-Medio Mortirolo-Containers Can Pasqual-Can Castellví (casa rosa)-Bajada al Turó de Can Balasc-Subida de Can Balasc a Can Castellví-Containers de abajo (Can Cuiàs)-Pista de l'Espinagosa-Turó d'en Cors-Trialera a Can Carbonell-Sendero a Sant Pere Màrtir-Plaça Mireia (almuerzo)-RENFE. Una ruta variada para trabajar un poco todo, como siempre, de cara al Cabrerès.

Hicimos la primera subida hasta el sendero de la Penya del Moro prácticamente juntos, pero, eso sí, con ritmo, para empezar a calentar y, ya se intuía ahí que la cosa iba a tope. Empecé yo delante con la idea de un ritmo más o menos asequible, pero, en cuanto abandonamos el sendero de Can Coscoll y afrontamos la subida final a la Penya, ya se pusieron Ramón, Albert y Andrés delante y, a partir de ahí, como digo en el título del "post": ¡Sin respiro!

El sendero, como siempre, divertido, con la primera parte en ligera bajada, con algunas ramas y raíces y algún paso estrecho, disfrutándolo a tope. Yo delante, pero, a unos 500 metros, y tras saber que íbamos todos (Albert, como está tan fuerte, en un cruce con una pendiente casi imposible, hizo un recto hacia arriba, en vez de seguirnos a nosotros, hasta que se dió cuenta que, ni con la bici a cuestas se podía seguir), me paro ante un árbol en medio del sendero y, claro, al atravesarlo, veo al resto de la Penya pasarme por la derecha del árbol caído; había un paso que no había advertido. Llegamos a la parte final, ya en subida con plato pequeño para, tras terminar el sendero, coger una rampa de escasos 50 metros, pero con más del 25% de desnivel positivo que, casi toda la Penya hicimos.

De ahí, y al terminar la pista que se une con la principal que nos lleva al Mortirolo, por un lado, y al Poni Club, por otro y tras reagruparnos, casi todos con la lengua fuera, nos dirigimos, en ligera bajada hacia el Mortirolo para afrontar la mitad de la subida y enlazar, por carretera, con los containers de Can Pasqual. Me adelanto un poco, con la idea de intentar hacer una subida tranquila (me encontraba muy cargado de piernas ya), y, en función del ritmo, coger una buena rueda. Me dije para mí mismo: "Bueno, cuando me pasen Ramón, Albert y Andrés (recordando la salida del miércoles), tomaré una referencia e iré haciendo". Así sucedió al principio: Ramón, a los 50 metros de subida, ya me había pasado como una locomotora aunque, luego, decidió darme un poco de rueda y así, con esa referencia -¡no sé si habría sido mejor que te hubieses ido, compañero!-, no tuve más remedio que ponerle ritmo.

Ya entrando en las dos rampas dobles finales, Ramón, casi sin querer, se marcha (¡qué tío!; ¡su ritmo es imposible!) y, tras de mí, oigo una bici por detrás: "Ya viene Albert; relájate; que te pase y acabas recuperando para la parte de carretera". Pero.........., cuando me pasan y me giro para ver quién es...........¡es el Cuñao! ¡No puede ser; ya me pasa hasta el Cuñao! ¡Albert, tenías que haber sido tú! Y, claro, el peor enemigo del ciclista, y más a nuestra edad (es que hay que dosificarse quieras o no), salió a flote: ¡no puede ser que el Cuñao me gane en el Mortirolo! (es que somos como críos) y, tras un tremendo sprint consigo pasarle y llegar al Mortirolo delante de él, pero, claro...........¡ya no pude más! y en la parte de carretera ví, impotente, como se marchaban él y Ramón hacia arriba y, a pesar de que a los 500 metros ya recuperaba un poco el aliento, tanto Albert (que yo creo que no me pasó en el Mortirolo porque se quedó retrasado en la bajada) como Andrés y Manel me pasaron al final. ¡Tremenda subida y ritmo! Y, cuando llegó el resto del grupo (¡no creáis que llegaron media hora después, que me habría venido de "coña" para recuperarme, no!; en menos de un minuto ya estaban todos allí), el comentario estaba cantado: entre la tirita respiratoria que tenía, la cara de "killer" concentrado y la subida que había hecho, claro está: "Cuñao: ¿que te has "tomado" hoy?"

Yo ya estaba medio muerto y Ramón y Cuñao todavía no habían sudado. ¡Tremendo! Si llega a venir el Isi habría dado por finalizada la ruta. Pero...........¡no eran ni las 9 de la mañana! Así que, más por inercia y totalmente "hecho polvo", decido que ¡subamos Can Balasc! Algunos como Manel, Joan, Xavi y, ¡que caray!, yo mismo decían o nos decíamos: ¡otra subida dura! ¡Pero esto que es! Así que, nada, a Can Balasc. Total, con no coger la rueda de los tres "monstruos", ya podríamos subirla tranquilos.

En la bajada, los "bajadores" lo tuvieron claro: "¡Vámonos ya y, así, al menos, al empezar la subida, tendremos una ventaja y, cuando nos pasen el "golpe moral" no será tanto!" Y, claro Tomás, José Luis, Xavi y Joan con Andrés y Ramón tomaron la delantera. Por detrás Albert, Cuñao, Manel y yo. Y menos mal que fue así ya que creo que fue la subida del día que todos hicimos a un ritmo medio a nuestras posibilidades. Al menos en mi caso, ya que Albert decidió salir a por ellos, pero yo no salí con él. Aún así, vaya ritmo en la subida tuvimos todos.

Al llegar a la casa rosa, por fin, ya pudimos finalizar el cúmulo de subidas, aunque algún tramo con pendiente nos esperaba, pero ya, en dirección a Can Llevallol y Can Cuiàs, con lo cual no era tan continuado. Tras llegar a los containers de abajo, hicimos la pista por la Espinagosa, hasta la plaza del mismo nombre, cerca de Vallvidrera, para dirigirnos al Turó d'en Cors.

Allí, tras despedirnos de Albert, hicimos la trialera de Can Carbonell -nueva para la mayoría de la Penya y, que por sus comentarios, gustó- y el sendero de la Font del Ferro, pero sin completarlo entero -otro día lo haremos- y desviándonos hasta la Plaça Mireia. Una vez allí, el Cuñao volvió a ser protagonista y es que decidió ponerse en cabeza y, por detrás, los comentarios fueron sin misericordia -"¡ahora te vas a enterar, Cuñao, por habernos hecho sufrir en las subidas!"-: "¡Cuñao, más deprisa!; "¡Cuñao, que no podremos almorzar hoy!"; "¡Cuñao, hombre, que me voy a caer de lo despacio que vamos!" y otros de otro tipo. A medio camino y, la verdad, tras frenar varias veces para no atropellarlo (yo iba justo detrás de él), decidió "no soportar más la presión" y Andrés y yo pasamos delante.

Pero, esta Penya es tremenda y entre el "buen rollo" y la camaradería, siempre se muestra el comentario picante y, además del jefe de rutas, alguno más "recibe"; o sea, que el tema no era sólo con el Cuñao. En un cruce con un giro complicado del sendero, Andrés se para. Comentario al canto. Después, al pasar yo delante y frenar en medio de unas raíces, comentario de Ramón: "Anda, déjame pasar que me voy a caer en la próxima frenada". Todo eso, con risas de todos y comentarios de todo tipo sobre la habilidad sobre la bici de más de uno. Lo dicho, disfrutando de la BTT...........

Al acabar el sendero, y tras ver a Ramón hacer la rampa final de 20 metros, imposible, montado en la bici mientras los demás la subíamos a pie y resoplando (¡vaya "tela! Desmoralización hasta en el final del recorrido), decidimos, a pasar de que sólo eran las 10:00h de la mañana (hicimos toda la ruta ¡a más de 15 km/h!), almorzar en Plaça Mireia y es que, si llego a "meter" una cuesta más, me matan.

Ni que decir que el almuerzo fue "jugoso" como siempre, con comentarios de todo tipo. Yo, al menos, y a pesar del sufrimiento, me lo pasé en grande, casi tanto como en la Rierada; no sólo por la ruta, sino por las risas y comentarios que nos hicimos entre todos ya que, como siempre se dice en estos casos: "cuantos más seamos, más reiremos".

viernes, 18 de abril de 2008

Cabrerès y Volta als Turons

Tal y como se ve en nuestra espacio de objetivos para este año, lo más cercano es una de nuestra salidas fijas anuales: el Cabrerès.

Ahora mismo, nuestra preparación está dirigida a ello. En principio vamos Xavi, Joan, Cuñao, José Luis, Alberto, Jorge, Andrés y Agus (si no es así ya me corregirán los "compis"), y todos, excepto Agus que hará la pedalada corta, haremos la ruta de 60 Km. A ver que tal nos va este año, ya que han cambiado la ruta sensiblemente (mirad el enlace en este mismo "blog") y nos hacen llevar un "chip" de cronometraje, lo que hará perder un poco de romanticismo ya que la pedalada se convierte en carrera y, en principio, sólo los participantes en la ruta corta harán las famosas "losetas" finales en dirección a L'Esquirol (curioso que los que pedaleamos más, nos quedemos sin ese premio).

De todas maneras, pasarlo bien está asegurado (éste siempre es el objetivo en esta pedalada; para hacer marca siempre lo dejamos para la pedalada Sant Joan Despí-Montserrat, otro de nuestros grandes objetivos) ya que pasamos todo el fin de semana allí y además de nosotros, también pedalean nuestros hijos. A ver que tal.

El siguiente objetivo es la Volta als Turons. 33 Km y 900 metros de desnivel positivo acumulado en un recorrido totalmente familiar para nosotros (Sant Just-Sant Pere Màrtir-Turó d'en Cors-Turó de Can Pasqual-Penya del Moro-La Salut-Sant Just) con el objetivo de ir rápido ya que conocemos el recorrido. Además, y por sólo 16€ tenemos botifarrada, un avituallamiento y un maillot guapo. La cita es el día 1 de junio y, de momento, tenemos intención de ir Alberto y Xavi. A ver los demás, ¡animaros! Si queréis, informaros en http://www.acsantjust.com/ (Associació Ciclista de Sant Just).

El domingo, como diría "Cuñao" (aunque en otros términos, yo no seré tan duro), la salida emblemática de Emili: la Ermita de Sant Ramón (si hay cambios ya me dirás, "compi", y cambio este "post").

miércoles, 16 de abril de 2008

Mortirolo y Can Pasqual

La salida de hoy, tremenda: 31 Km y 880 metros de desnivel positivo acumulado a 13,3 Km/h de media.

Recorrido: Institut Sant Just-Can Gelabert-Sendero bosque La Salut-Mortirolo tramo corto-Sendero de Can Cuiàs-Can Cuiàs (containers de abajo)-Can Llevallol-Subida al Turó de Can Pasqual-Containers Can Pasqual-Bajada del Poni Club-Bañera Poni Club-Sendero Can Cortès-Sant Just-Barrio medieval Esplugues.

Ciclistas: Manel, Isi, Albert, Alberto, Xavi y Andrés.
Jefe de ruta: Alberto

Como cada miércoles, salida "deportiva", tremenda y con una subida al Mortirolo donde Isi y Albert nos volvieron a demostrar que están a tope, con Alberto y Andrés en un segundo escalón. Tras un reposo en el sendero de Can Cuiàs, otra vez a tope subiendo Can Pasqual. ¡Como están este par de dos!

Una bajada para relajar....., pero Xavi, yendo detrás mío en la bañera del Poni Club, se dió un mamporro tremendo, sin consecuencias.

Final en el sendero de Can Cortés para variar un poco y "cap a casa".

Menos Xavi, todos con buenas sensaciones y con optimismo de cara al Cabrerès (¡Albert, tienes que venir algún año!).

Resumen: A pesar de las dos "fieras", el grupo compacto y con pocas diferencias finales en las cotas. Lo dicho, el grupo está tremendo; me estoy planteando dejar de correr para estar a tope en la BTT, sino me "bajarán de categoría". Xavi, por cierto, no te quejes que también estás a tope.

martes, 15 de abril de 2008

La Rierada

Como no podía ser de otra manera, empezamos nuestro "blog" con una de nuestras salidas emblemáticas: la Rierada de Molins de Rei.

Salimos desde la RENFE de Hospitalet, a las 07:30h del pasado domingo -¡qué madrugón!- Isi, Alberto, Xavi, José Luis, Andrés, Emili y Jorge a disfrutar de una salida que hacía más de cuatro años que no hacíamos ya que uno de nuestros antiguos miembros de la Penya dejó de salir con nosotros y era el único que la conocía. Por ello, un día que tuve fiesta en el trabajo, decidí hacerla a pie con el plano, para buscar su ubicación exacta y, tras ello, solo quedó el buscar el día más apropiado para realizarla. Lástima que Joan y Ramón, que tanto les gusta meterse en aventuras por en medio del bosque no pudiesen venir. Otro día será.


Bueno, antes de seguir, comentar que el martes anterior había reconocido el recorrido nuevamente, pero ya con la BTT, y el resultado fue desolador (poca agua) y pensaba que la ruta no sería del todo divertida, pero las lluvias del viernes lo arreglaron en parte.



Pero al lío. Primero, los datos: 42 Km y 1.330 metros de desnivel positivo acumulado no son moco de pavo y eso que la parte central de la ruta discurría por las trialeras y senderos de bajada de la Rierada, atravesando torrentes y en medio del bosque; pero..... ¡es que esta Penya está muy fuerte e incluso en un día de diversión hay que tener su parte de deporte! Yo, que llevo unos días con poca bici debido a que participo en carreras a pie, sufrí de lo lindo siguiendo a estos "máquinas" (Isi, tremendo -¡ya te pillaré, ya!-, Andrés -¡claro, una semana de relax sin niña y de vacaciones....!- pasándome como una locomotora en los containers de Can Pasqual, Jorge cogiendo fondo, ya que ha empezado su temporada de "globero", superándome en la parte final de la carretera de Molins y Emili, a pesar de su noche de juerga -"¡menos samba e mais travalhar!"- cazándome en la misma carretera), lo que indica que como se relaje uno un poco, "te la meten doblada". ¡Qué nivel!

Pero hablo ya de la ruta. Tras salir de la RENFE y recoger a José Luis en Esplugues y tras comentar "la nochecita" de Emili y suspirar de alivio por que no venía Albert (al menos las subidas serán "tranquilas"), empezamos la ruta entrando en el Parc de Collserola cerca del Institut de Sant Just Desvern (donde trabaja Xavi) para, tras pasar por el bosquecillo de la ermita de La Salut, iniciar la subida al Coll de les Torres (ahora lo llamamos Mortirolo), por el recorrido más corto, ya que había que ganar tiempo a la ruta y no llegar demasiado tarde a casa.
La idea era subirlo a buen ritmo para tomarnos con la tranquilidad debida la parte de "agua" (ya se sabe: caídas, risas, fotos, más risas....), pero, amigo Isi, ¡no como una locomotora! Tremendo este hombre que, en la parte de las dos rampas dobles finales, me dejó "tirado como una colilla". Aún así, decidimos seguir por la carretera de Can Pasqual sin pararnos (habitualmente paramos al final del Mortirolo para hacer reagrupamiento, pero llevamos ya un tiempo haciendo la subida entera), y, tras "apiadarse", Isi, un poco de mí, acompañándome la primera parte del tramo de carretera, opté por no seguirle y, casi al final, por la izquierda, ¡otra locomotora!, en este caso Andrés pasándome. ¡Vaya paliza y todavía quedaba la subida de regreso! Casi sin tiempo para respirar ya estaban allí el resto con Emili y Jorge a la cabeza.
Llevábamos una hora y 13 Km; luego imaginaros la media y eso que la salida era por diversión.

¡Y ahí empezó lo bueno! En primer lugar 5,5 Km de sendero-trialera en medio del Torrent de Can Mallol, con surcos, raíces, árboles cruzados, ramas y ¡agua! Sí, agua, porque atravesábamos dicho Torrent nada más y nada menos que seis veces. La primera parte la podemos denominar la trialera de Can Bosquets (una casa preciosa, con varias hectáreas y dos caballos muy cerca de La Floresta), muy técnica y donde ya en el primer metro perdimos de vista a Xavi (en algún momento comentamos que ya había llegado a Molins. ¡Cómo baja el amigo!) y los "rígidos" Andrés, Jorge y Emili, junto a José Luis, Isi y yo, intentando no poner pie al suelo, no sólo por orgullo (hace tiempo que lo perdí, tras varios "castañazos"), sino con la idea de entrenar un poco dichos tramos de cara al Cabrerès.

Ya allí, y debido a la lluvia del viernes, me animé un poco, ya que habían varios charcos en medio de la ruta y pensé que quizás en la parte de "agua" habría más que el martes y lo disfrutaríamos mejor. Y así fué.

Nos adentramos ya en "materia", o sea en zona de agua, pero, antes de entrar en ella, ¡como no!, las primeras fotos para la posteridad













Emili entrando en el Torrent de Can Mallol
Isi en la misma entrada

Nada más entrar, la primera incidencia: tras la zona donde hicimos estas fotos, nos encontramos la primera bajada complicada, con un gran surco en medio del sendero. ¿Intentamos ir por el mismo? ¡Noooooo! Un gran neumático de camión en medio del mismo nos hizo ir por el borde del sendero cerca de la caída del mismo. Para que luego digan que somos los "btteros" los que "contaminamos" en el parque....

Y tras una zona cercana a Can Bosquets, donde, con seguridad, tienen agua embalsada, llegó la diversión. Las seis veces que cruzamos el torrente fueron divertidos, con más agua que en mi salida del viernes. Y sí, nos lo pasamos en grande, aparte de trabajar un poco de técnica sobre la bici -hay que decir que, después de los años, hemos mejorado ostensiblemente y no tuvimos prácticamente ninguna caída, salvo una de Xavi; eso sí, menos agua que en las ocasiones anteriores, pero la dificultad técnica seguía existiendo y las piedras seguían allí-. Y para muestra que mejor que unas fotos de la zona














José Luis en el primer paso de agua
Andrés en el mismo sitio















¿Qué hace un "globero" en el agua?

¡Jorge en acción! Xavi pasándoselo en grande

¡Realmente divertida la zona! Eso sí, el que esto escribe y, a su vez, fotógrafo y organizador de la salida -¡al final os tendré que cobrar, Penya!- se lo pasó en grande con los "¡uy!" y "¡ay!" de las casi caídas de alguno. Como se dice habitualmente estas imágenes valen más que cualquier palabra.

Los comentarios de los que ya habíamos hecho la ruta eran claros: "Aquí es donde Alberto se cayó en plancha en medio del agua", "Xavi, justo aquí, dio una vuelta de campana" y otros, mientras nuestros "nuevos" compañeros se imaginaban la cantidad de agua que bajaba por este torrente hace sólo ¡dos o tres años! El punto y final era siempre el mismo: "Es cierto lo de la sequía".

Tras acabar esa zona, llegamos al puente de Can Campreciós (que solemos llamar Mortirolo 3; no, si será por Mortirolos) y que es una de nuestras típicas subidas desde la zona de El Papiol hasta el Km 4 de la carretera de Molins a Vallvidrera. Tras pasar por las "casas colgantes" sobre la riera, llegamos al Restaurante de Can Castellví (¡sí!, justo en donde nos parábamos para secar la ropa, calcetines y zapatillas. Ahora no hace falta). Allí nos encontramos los autobuses que dejaban a los participantes de la caminata que organizan Esports As y el Club Muntanyenc de L'Hospitalet y.......¡con la mujer (Cristina) y la hija (Raquel) de Emili! ¡Hala, la familia Fontoba al completo haciendo la Rierada! Pero, Cristina, de verdad, Emili sale a hacer BTT con nosotros, fíate, ¡no hace falta que le sigas para ver lo que hace! Bromas aparte, rápido saludo familiar y, a seguir.

Nos dirigíamos a la zona final de la Rierada, pero antes, para ambientar un poco más la salida, bajamos hacia el Salt d'aigua, espectacular en sus formas y en su entorno y espectacular en la forma que elegimos para pasarlo. Y es que, además de BTT, hacemos excursionismo, senderismo, saltos acrobáticos, natación y...........¡equilibrismo! Y si no mirad las fotos; con lo fácil que lo hizo Isi y nosotros, bueno, en fin.....¡mejor no hago comentarios!













A la derecha, agua; a la izquierda, ¡3 metros de salto!
Isi lo tuvo más claro, ¡por el agua!


Tras ello, hicimos el bonito sendero que nos conducía al puente de Can Planas y, allí, tras la masía, un pequeño desnivel nos llevó a la riera de la Rierada, en la parte que llega a Molins. Ni que decir que fue increíble (aunque había más agua que el pasado martes) ver, sobre todo para Xavi y Andrés, la gran diferencia de caudal de ahora con respecto a otros años, pero, aún así lo disfrutamos. Y más fotos, claro.













Isi liderando el grupo en la Rierada

Emili y Xavi en la Rierada

Ya en Molins, "martirio" de carretera (aunque Jorge estuvo, por fin, en su elemento): 5,5 Km de subida por la carretera de Molins hasta el desvío del sendero de la central eléctrica de Santa Creu d'Olorda y donde probé nuevamente la "medicina" que Isi aplica a los que se atreven a ir a rueda: ritmo constante y duro, sin mover ni un sólo músculo del tronco, mientras yo me retuerzo en mi bici y, claro, en el Km 3 "petada" del que esto escribe y, para colmo, tanto Andrés (Poniéndose fuerte para el Cabrerès, ¿eh? Como este año es con "chip".....¡Que bribón!) como Jorge acabaron de rematarme.

El remate, tras subir desde los containers de Can Fatjó, el Turó de l'Espinagosa y el Turó d'en Cors no pudo ser mejor: unos buenos bocatas regados con cervezas, claras y Coca-Cola,s light (¡hay que ver!, un día de estos Agus, José Luis y un servidor no almorzaremos nunca más con los "light" de la Penya) y unas risas sobre esta salida que, junto al Cabrerès, Sant Joan Despí-Montserrat, Sitges y Can Borrell, debe ser una más de las obligadas cada año y, ahora que nos sabemos la ruta, seguro será así.