domingo, 11 de mayo de 2008

¡Dónde están, no se ven......!

Cuatro gotas y....... "¿Dónde estábais, Penya?"nos preguntábamos, a las 08:00h de hoy, cuatro peñistas. Y al grito de "¡dónde están, no se ven...!" nos preguntábamos, también, por la masculinidad de los ausentes. (O sea, para ser más claro: ¡que no había "güevos"!).

En fin que, quizás, si esto de la BTT es muy duro para algunos de vosotros, pues, bueno, entre Emili y un servidor os podemos recomendar, en vez de salir en BTT, algo como ver la tele, dormir hasta las tantas o un poquito de informática como puede ser Internet y recomendaros alguna "web" interesante para vosotros como http://www.nenazas.com/ o algo similar.

Y, para que quede constancia de quien salió a pedalear hoy, a pesar de las inclemencias del tiempo, de la dureza del recorrido, del agua y barro que nos encontramos y del "olor a tierra mojada", fuimos: Albert, Alberto, Andrés y Emili.

Recorrido: RENFE-Carretera Esplugues-Rambla Sant Just-Riera a Sant Feliu-Sant Feliu-Can Gelabert-Penya del Moro-Medio Mortirolo-Containers Can Pasqual-Can Castellví (casa rosa)-Mas Sauró-Les Planes-Centre Informació-Turó d'en Puig (Mortirolo 2)-Parking Tibidabo-Carretera Vallvidrera a Sant Cugat-Carretera de les Aigües-Plaça Mireia-Can Clota-RENFE.
32,7 Km-963 metros de desnivel positivo acumulado-14,9 Km/h.




En cuanto a la salida, ¿qué decir? Cuando va Albert en cabeza y, alguien -hoy me ha tocado a mí- está un poco motivado, pues, eso......¡15 Km/h de media! ¿Qué hay alguno lesionado (Andrés)? ¡Pues, "leña al mono"! ¡Pobre Andrés!, después de 10 días parado, le hacemos ir a tope (eso sí, con contínuas preguntas, por parte de todos, en cualquier instante, para saber como se encontraba; malos compañeros del todo no somos).

Tras salir de la RENFE, y subiendo por Can Clota, nos encontramos a los hermanos de Agus, Jordi y Carlos, que iban a Cerdanyola; supongo que preparando la Pedals de Foc (una ruta por la Vall d'Aran de unos 230 Km y más de 6.000 metros de desnivel positivo acumulado), ¡vaya "máquinas"! Un saludo desde aquí, si nos leéis.

Tras rodear por Sant Feliu las obras que están haciendo en nuestra añorada entrada al Parc de Collserola, cerca del Institut de Sant Just, iniciamos la subida a la Penya del Moro a buen ritmo y, tras descolgar (eso sí, ligeramente) a Emili y Andrés, ya vimos que la motivación de Albert, después de varios días sin salir, y la mía (gracias, sobretodo a que, al no hacer calor, me motivo mejor) iba a llevar con buen ritmo la salida.

En esta zona, a pesar de haber llovido sin parar desde primera hora del viernes hasta las 3 de la madrugada de hoy mismo (Emili nos comentó que a dicha hora cayó un chaparrón importante), el suelo estaba bastante bien (no estaba seco, propiamente dicho, pero la bici no se agarraba nada) y, tras enlazar con el Mortirolo, vimos que esta subida, a su vez, se encontraba perfecta (¡el agua que debe necesitar nuestra Collserola!). Y, como no sólo hay "nenazas" en nuestra Penya, tal y como subrayaba Andrés, por una vez, teníamos todo el Mortirolo para nosotros. ¡Ni un alma subiéndolo, expecto nosotros!

Subimos el Mortirolo, enlazando, como siempre últimamente, con la carretera de Vallvidrera a Molins de Rei, a buen ritmo y con Albert tirando de mí a 17-18 Km/h, ¡sobrado él, resoplando yo! ¡Y Andrés y Emili no llegaron tarde, no! Repito lo que he dicho en varias crónicas: se ha subido mucho el nivel desde que empezamos allá en el lejano 2.001 (¡Ya llevamos ocho temporadas pedaleando y que sean muchas más!).

Nos tomamos un respiro, haciendo los toboganes de la pista de Can Cuiàs, la cual, al estar en la parte más sombría, ya nos ofrecía varios charcos de agua y alguna zona de barro, lo que hacía que la "cabra" se agarrase más al terreno, aunque no se hacía duro. (Tanto Xavi como Andrés y yo mismo recordamos, a veces, aquella Trencacames en Sant Pere de Vilamajor, donde, del barro que había, ¡no podíamos meter ni el plato pequeño!). Pero, ¡que no se diga!, y aunque no hicimos ninguna trialera ni sendero alguno (quedan 7 días para el Cabrerès y queremos llegar "enteros"), sí nos atrevimos con la de Mª José (¡No, Xavi, no! ¡Hoy tampoco estaba; supongo que estaba en la cama. Por cierto, ¡como tú, bribón, que cuando te llamamos para que vinieses a almorzar con nosotros, estabas todavía en la cama! ¡Pero, hombre, si ya eran la 10 de la mañana!).

De ahí, debido a no tener un ruta preparada (claro, no vino el jefe de rutas: ¡Cuñao, rajao!), nos decidimos por hacer la subida del Centre d'Informació y el Mortirolo 2 (Turó d'en Puig). Y, ahí, aunque sin acusarlo en exceso, sí se notaba que la pista estaba blanda y nuestra bici ya se agarraba con consistencia, sobretodo en el tramo entre Casa Juana (la casa donde residió Cinto Verdaguer) y el final de la primera subida a Can Cortés.

Subida a tope, con Albert tirando de mí, y, aunque esperamos un poco, en la cadena de la subida al Turó d'en Puig, a Andrés y Emili, decidimos seguir y volver a coger un cierto ritmo, ¡a más de 18 Km/h! (No sé como responderé mañana; ya estoy esperando la "revancha" de Andrés). Emili y Andrés a poco más de un minuto. Bien por ambos, sobretodo Andrés, tras esos días parado por la lesión.

Bajamos por carretera, cogimos carretera de les Aigües (donde ya encontramos varios ciclistas que decidían salir ante el buen tiempo) y, nos hicimos la foto de rigor en el Mirador dels Xiprers, para constancia de quien salió a pedalear y quién se "rajó".
Bueno, última reflexión: A ver quién se "borra" mañana y a ver que "excusas" nos dáis los que habéis faltado hoy......
¡¡¡¡Quedan siete días........!!!!